Son elementos que forman parte de sistemas de sujeción para el ferrocarril, cuya principal misión es la de alojar los bloques de hormigón y, junto a las almohadillas elásticas de caucho o de aglomerado montadas en el interior de estas cazoletas, reducir las vibraciones que provoca el paso de trenes sobre los carriles, y que son transmitidos a los edificios cercanos a las instalaciones ferroviarias.

Por el modo de trabajo de estas piezas, la necesidad de permitir la sustitución del bloque de hormigón, en caso de rotura, y soportar los movimientos de dicho bloque al paso de los trenes, la materia prima más utilizada es el EPDM.

Para asegurar la buena calidad de los productos instalados en las redes ferroviarias, existen una serie de normas europeas, que indican los exigentes ensayos que éstos deben pasar.

Las piezas inyectadas por Junta3 cumplen los estándares europeos aplicados a este tipo de productos.